Laura Jiménez
28 años
“Después de una ruptura muy
dolorosa, me sentía perdida y sin
rumbo. No sabía cómo volver a
confiar en mí misma. En el centro
encontré un espacio seguro donde
pude hablar, llorar y reconstruirme
poco a poco. La terapia me ayudó a
entender que pedir ayuda no es
debilidad, sino un acto de amor
propio. Estoy agradecida por cada
sesión.”
