“Llegué al centro en un momento muy difícil. Sentía que la ansiedad me estaba ganando y no podía dormir ni concentrarme en el trabajo. Desde la primera sesión me sentí escuchado, sin juicios. Aprendí a identificar mis pensamientos y a manejar mis emociones. Hoy me siento más tranquilo, más presente y con herramientas reales para seguir adelante.”